¿Sabías que la anestesia del dentista puede hacer que no parpadees?

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La anestesia y la vista

A veces, la anestesia local que usan los dentistas -destinada para adormecer una zona de la cavidad bucal, para que el profesional pueda trabajar sin causar dolor al paciente-, acaba afectando a zonas aledañas del rostro, como puede ser el labio (algo muy frecuente) o el párpado (algo menos frecuente, pero que puede pasar). Cuando esto ocurre, puede ser porque la anestesia ha llegado a la rama oftálmica del nervio trigémino o a algún músculo facial que está conectado con la musculatura orbicular (de los párpados) provocando la parálisis del párpado

El trigémino es un nervio craneal mixto, que cuenta con una porción sensitiva y una porción motora. El nervio trigémino se divide en tres ramificaciones principales:

  • El nervio maxilar, que recibe información sensitiva, entre otras, de la zona superior de la cavidad bucal (maxilar) y de la piel del párpado inferior.
  • El nervio mandibular, es el más grande de las tres ramas que conforman el nervio trigémino, y se sitúa en la mandíbula, por debajo de los dientes inferiores. El nervio lingual es una rama del nervio mandibular
  • El nervio oftálmico que llega hasta la órbita del ojo y se divide en tres ramas: nasal, frontal y lagrimal.

La musculatura orbicular está situada delante de la órbita ocular. Tiene forma de anillo, es ancha, plana y delgada y está constituida por dos porciones: una orbitaria y otra parpebral (de los párpados). Esta musculatura se inserta por dentro en el tendón orbicular, inserta a su vez en los labios anterior y posterior del canal lagrimal, en el proceso ascendente del maxilar superior y el proceso orbitario interno del hueso frontal. Por fuera, la musculatura orbicular se inserta en la parte profunda de la piel.

En algunas ocasiones, debido, por ejemplo, a la particular anatomía del paciente o a un error del dentista, la anestesia alcanza el nervio trigémino o la musculatura facial provocando, como consecuencia, la parálisis de un párpado y la la imposibilidad de abrir el ojo. Dicha parálisis puede ser inmediata, ocurrir en los primeros minutos después de haber recibido la anestesia y hasta tres horas después. En algunas ocasiones, la parálisis es diferida, y aparecer a las 24 horas de haber sido suministrada la anestesia. Este último caso es muy infrecuente y suele aparecer cuando algún nervio ha sido dañado. La parálisis, ya sea inmediata o diferida, puede aparecer en diferentes partes del rostro (labios, mejilla, párpado…).

En la mayoría de los casos, la parálisis del párpado desaparece a las pocas horas de haberse administrado la anestesia. Dado que resulta una situación muy incómoda para el paciente, es importante decirle que se trata de un estado transitorio que pasará pronto. Para evitar molestias, conviene hidratar el ojo con lágrimas artificiales o pomadas, durante el tiempo que dura la parálisis. En caso de ser necesario, se recomendará al paciente el uso de un parche desechable mientras desaparece el efecto de la anestesia sobre el párpado.

¿Puede la anestesia afectar a los dos ojos a la vez?

Aunque la anestesia afecta al lado de la cara donde ha sido administrada, el paciente puede sentir molestias en el otro lado. Esto sucede porque los músculos del lado izquierdo y el lado derecho de la expresión facial tienden a “tirar” en direcciones opuestas para mantener el equilibrio del rostro. Así, por ejemplo, si los músculos de la parte izquierda de la boca no pueden contraerse, los músculos de la parte derecha “tirarán” de la cara hacia la derecha, lo que da la impresión de que algo va mal en el lado derecho de la cara cuando, de hecho, es el lado izquierdo el que no funciona como debería. Cuando los músculos faciales de un lado no trabajan a causa de la anestesia administrada por el dentista, se pueden sentir molestias en el párpado del lado contrario al pinchazo, ya que los músculos faciales de ese lado están funcionando sin sus “compañeros” del lado opuesto.

Es posible que tengas dificultad para abrir un ojo debido a la anestesia del dentista. Mantén la calma, en la amplia mayoría de las ocasiones este problema desaparecerá a las pocas horas sin dejar ningún tipo de secuelas.

NSMG
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El blog de Essilor.
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