Siento un cuerpo extraño en el ojo: ¿qué me ocurre?

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¡Tengo algo en el ojo!

La sensación de tener algo en el ojo suele deberse a la entrada de un cuerpo extraño en el mismo. Pero, a veces, esta molestia está ocasionada por otro motivo, como una infección, una quemadura o una herida. Saber reaccionar en cada caso es fundamental para evitar problemas oculares y de visión.

¿Por qué tengo la sensación de tener algo en el ojo?

Diferentes causas producen la molesta sensación de tener algo en el ojo. Algunas de las más frecuentes son:

  • Cuerpo extraño. Un grano de arena, una pestaña o el pelo de tu mascota pueden ocasionarte una gran molestia. Si aquello que entra en tu ojo es puntiagudo o afilado, corres el riesgo, además, de sufrir heridas en el globo ocular.
  • Ojo seco. A veces, cuando los ojos se secan por falta de lágrima o por mala calidad de la misma (condiciones que aumentan con la edad), se produce una irritación, que se traduce en una sensación de arenilla.
  • Fatiga visual. Pasar demasiado tiempo leyendo o trabajando con el ordenador sin hacer descansos, somete a tus ojos a un gran esfuerzo de enfoque. La concentración que exige esta actividad hace que disminuyas inconscientemente el ritmo de parpadeo y favorece la sequedad de los ojos creando, a veces, la sensación de tener algo en su interior.
  • Orzuelo. Aparece cuando uno de los folículos de las pestañas se infecta. Es posible que te empiece a molestar antes incluso de abultarse o enrojecerse de forma evidente.
  • Conjuntivitis. La conjuntiva (capa transparente que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo o esclerótica) puede inflamarse por virus, bacterias o alérgenos. A veces, la conjuntivitis es causada por una sustancia irritante, como el cloro o el jabón.
  • Laceración o úlcera en la córnea. Los cortes (laceraciones) o heridas abiertas (úlceras) en la córnea (lente externa y frontal del ojo que cubre el iris, la pupila y la cámara anterior), suponen lesiones graves que pueden ocasionar problemas serios de salud visual.
  • Pterigion. Son pequeñas protuberancias, generalmente inofensivas (no cancerosas), que aparecen en la córnea y la conjuntiva. Suelen tener un color amarillento o blanquecino y están causadas por la excesiva exposición a agentes externos, como los rayos UV, el viento o el polvo. Tienen más riesgo de desarrollarlas las personas que pasan mucho tiempo en exteriores En algunos países el pterigion se conoce como “ojo de surfista”.
  • Queratitis. Esta infección de la córnea ocasiona dolor, disminución de la visión, sensibilidad a la luz, y lagrimeo. Puede estar ocasionada por sequedad ocular, virus, bacterias, hongos o sustancias irritantes. Las personas que usan lentillas y no observan un correcto protocolo de limpieza de las mismas, son más propensas a padecer queratitis fúngica.

¿Cómo reaccionar ante un cuerpo extraño en el ojo?

Sentir que algo te ha entrado en el ojo suele ser bastante molesto y, por eso, es frecuente reaccionar de forma precipitada y brusca. No perder la calma y seguir estos sencillos consejos, es clave para manejar correctamente el problema.

  •  Mejor no te los toques Cuando sentimos una molestia en los ojos llevamos, de forma instintiva, las manos a los mismos. Sin embargo, esta reacción automática de protección puede empeorar el problema (sobre todo cuando se frota, se restriega o se presiona el ojo), por dos razones fundamentales:

o   Si realmente hay un cuerpo extraño o un problema (laceración o úlcera de la córnea, por ejemplo), puede agravar la situación.

o   Si no hay nada importante, no sólo no sentirás alivio, sino que activarás la liberación de histaminas, haciendo que te pique el ojo.

  •  Lávate las manos. Si vas a inspeccionar tu ojo para saber qué ocurre es imprescindible que lo hagas con las manos limpias. La suciedad puede irritarlo.
  •  Usa lágrimas artificiales. Cuando algo entra en tu ojo, éste empieza a segregar lágrimas con el objetivo de expulsarlo fuera. Añade lágrimas artificiales para ayudarle en esta labor. Algunas sustancias de limpieza pueden tener reacciones químicas peligrosas con el agua. Si este es el caso, no uses lágrimas artificiales para limpiar el ojo, y acude cuanto antes a un centro sanitario.
  •  Utiliza toallitas especiales para limpiar los ojos. Si no las tienes a mano es recomendable que uses un pañuelo limpio .
  • Consulta a un experto. Si la molestia no cesa o va en aumento, es recomendable acudir a un especialista de la visión, quien te prescribirá el tratamiento adecuado en cada caso.
  •  Acude a urgencias. Si crees que la molestia se debe a algo grave, porque has estado haciendo trabajos de bricolaje o manejando sustancias peligrosas sin la protección adecuada, tapa el ojo con una gasa o un pañuelo limpio y acude a un centro de salud lo antes posible. No tomes ningún medicamento, algunos antiinflamatorios pueden favorecer las hemorragias.

¿Sensación de arena en el ojo?

La sensación de arena en el ojo puede estar relacionada con problemas de abrasión de la córnea, alergias, blefaritis, pingüécula y pterigio o con el síndrome del ojo seco. Repasamos cada una de estas posibles causas:

  • Abrasión de la córnea: es un rasguño en la córnea, que cubre el iris y la pupila del ojo, y puede afectar a la visión si produce una cicatriz. La córnea cumple un papel importante en la visión ayudando a enfocar la luz que entra en el ojo.
  • Alergias: los síntomas típicos de la alergia son ojos llorosos, enrojecimiento, picor, inflamación de los párpados, sequedad o sensación de arenilla. Si eres alérgico, ten en  cuenta que tus ojos también requieren cuidados especiales.
  • Blefaritis: se trata de una inflamación del párpado que produce picor de ojos, sensación de arenilla y que se trata con colirios y pomadas específicas.
  • Pingüécula: es una degeneración de la conjuntiva del ojo con forma de grano de arroz; un bulto amarillo que aparece en la esclera. No afecta la visión. Es un acúmulo benigno de proteínas y de grasa que a diferencia del pterigión, no crece sobre la córnea.
  • Pterigio: es un crecimiento de tejido carnoso de forma triangular sobre la parte blanca del ojo, que con el tiempo puede extenderse sobre la córnea. A menudo, un pterigio se desarrolla a partir de una pingüécula.

Para prevenir estas afecciones y este molesto síntoma de arena en los ojos, los expertos recomiendan como forma de prevención cuidar la higiene. Es fundamental lavar las manos de forma regular para evitar infecciones visuales. Nunca hay que frotarse los ojos. También se debe tener cuidado con los cosméticos y maquillaje que se usan para evitar daños y molestias en los ojos.

Las personas que usan lentes de contacto son más propensos a picor de ojos, sensación de arena, ojos secos… Por lo tanto, deben ser especialmente escrupulosos con sus hábitos de higiene a la hora de manipular las lentes de contacto y seguir las recomendaciones de uso, tales como, limpieza de las propias lentillas y uso, no dormir con las lentes de contacto y respetar los tiempos de uso.

El aire acondicionado, la iluminación deficiente, la excesiva exposición (es importante realizar un descanso de 20 minutos cada tres horas) a la luz emitida por las pantallas, el humo y el polvo son factores que pueden producir esta molesta sensación de arenilla en los ojos.

Cuida tus ojos y tu higiene visual, respetando los tiempos de descanso que tu vista necesita durante el trabajo, para prevenir posibles molestias como la sensación de tener algo en el ojo.

NSMG
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El blog de Essilor.
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