El círculo vicioso entre pobreza y discapacidad visual

Home / Salud visual / El círculo vicioso entre pobreza y discapacidad visual

Graduación de la vista e ingresos

La mayoría de los problemas visuales severos, que impiden a la persona tener una buena calidad de vida, de deben a errores refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia), sin corregir. Según la OMS, el 80% del total mundial de casos de discapacidad visual se pueden evitar o curar.

Tal y como señala Kristan Gross, directora general ejecutiva de Vision Impact Institute (VII), “En la actualidad, más de tres mil millones de personas viven con menos de 2$ al día, y se estima que más de la mitad de la población en África es pobre. Además, en la mayoría de los países africanos hay escasez de profesionales de la salud, lo que incluye a los expertos de la visión.

De acuerdo con el estudio llevado a cabo en África, Poverty and Eye Heatl (2014), la relación que existe entre pobreza y discapacidad visual es bilateral: lo que significa que la pobreza puede ser la causa de una salud visual precaria y que la salud visual precaria puede derivar en la pobreza o agravarla. Según este trabajo, aunque la relación es evidente, es necesario investigar más sobre este tema con el fin de entender este vínculo en profundidad, especialmente en África.

Tener una buena visión es fundamental para disfrutar de una buena calidad de vida en muchas áreas. La realidad de la población africana, en su mayoría con fondos limitados y difícil acceso al cuidado visual, resulta preocupante en este aspecto. Según opina Kristan Gross: “Si analizamos en profundidad los efectos de la relación entre pobreza y salud visual, podemos ver que es un problema multidimensional. Tener problemas visuales sin corregir, repercute en todo, desde el empleo y los bienes materiales hasta la educación y la salud en general (y eso sin incluir los gastos públicos directos e indirectos derivados de los costos médicos o la dificultad para obtener ingresos); somos conscientes de que es necesario intervenir para cortar con este ciclo”.

Los problemas refractivos en la infancia aumentan el riesgo de pobreza en la edad adulta, sobre todo entre las mujeres

En el continente Africano hay un gran número de países muy distintos entre sí, con poblaciones únicas. Sin embargo, pese a sus diferencias, los problemas de visión son comunes a todos ellos.

Al llevar a cabo un análisis del total de la población, se llega a la conclusión de que el problema empieza con los errores de refracción no corregidos en la infancia, algo que impacta muy negativamente en la asistencia de los niños a la escuela, así como en el aprendizaje. “La salud visual afecta la participación en la escuela, los niveles de alfabetización y los logros a futuro. Un estudio reciente llevado a cabo en Egipto demostró que el 38% de los niños había faltado de forma significativa a la escuela (entre tres y cuatro días por mes), y que el 22% obtuvo resultados deficientes en los exámenes del primer semestre. Si los niños no pueden ver, no pueden aprender y es posible que sufran problemas económicos en el futuro debido a esto. Varios estudios muestran que los defectos de refracción son incluso más comunes en niñas de África, lo que a menudo genera que tengan salarios más bajos y menos oportunidades de interrumpir el ciclo de pobreza”, subraya la directora general ejecutiva del VII.

  •   La OMS estima que el número de niños con discapacidad visual en el mundo asciende a 19 millones, de los cuales 12 millones la padecen debido a errores de refracción, fácilmente diagnosticables y corregibles. Unos 1,4 millones de menores de 15 años sufren ceguera irreversible y necesitan intervenciones de rehabilitación visual para su pleno desarrollo psicológico y personal.

“Las enfermedades infecciosas son también una causa importante de discapacidad visual, pero aún no se ha encontrado la forma de curar eficazmente este problema. Sin embargo, tenemos la posibilidad de solucionar casi el 80% de los problemas visuales graves en la población, ya que romper este círculo de pobreza y discapacidad visual depende únicamente de aumentar los servicios de salud visual para los niños en edad escolar. Intervenir en África en nombre de los niños hoy, significa intervenir en el éxito del continente de mañana”, concluye Kristan Gross.

Vision Impact Institute (VII) es una organización sin ánimo de lucro perteneciente a Essilor cuyo objetivo fundamental es dar voz a la visión en el mundo entero. El VII trabaja por aumentar la conciencia sobre los problemas de refracción, como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo.

NSMG
NSMG
El blog de Essilor.
Entradas Recomendadas