Yoga y glaucoma ¿compatibles?

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Yoga y glaucoma

Todos sabemos que hacer ejercicio es bueno. Despeja nuestra mente y ayuda a nuestro cuerpo a mantenerse sano. Con una buena alimentación  y unos buenos hábitos de ejercicio, es probable que contraigamos menos enfermedades y que nos sintamos mejor. Pero los problemas comienzan cuando se tiene alguna afección. ¿Son todos los deportes buenos para todas las personas? ¿Hay algún deporte que, dependiendo de la enfermedad que se padezca sea contraproducente?

En este post hablaremos de la compatibilidad entre un deporte muy extendido en los últimos tiempos, el yoga, y las posibilidades de practicarlo en aquellas personas que padecen glaucoma. El glaucoma, ya lo habíamos explicado en anteriores posts, es una afección ocular que elimina la visión del ojo paulatinamente. Bajo esta denominación se encuentran cuadros clínicos de diferentes características, desde pérdida leve de visión hasta ceguera total. El denominador común en todos los casos es un aumento de los valores normales de la presión intraocular (PIO), por lo que realizar diferentes movimientos bruscos (en ellos los que se pueden atribuir a ciertos deportes) puede ser muy contraproducente.

El glaucoma es ya la segunda causa de ceguera en el mundo y la mayoría de los casos, por sus leves síntomas al comienzo, no son detectados a tiempo, por lo que la prevención en estos casos es esencial. Hablando de prevención sacamos a colación el tema que nos influye hoy, ¿es el yoga contraproducente para los enfermos de glaucoma?

La respuesta puede ser dudosa en principio: sí y no. Es sabido que, en principio, practicar yoga ayuda, como decíamos antes, a nuestro cuerpo y nuestra mente por igual. No sólo los ejercicios del cuerpo ayudan a mejorar la relación y por lo tanto ayudan a relajar tensión, también de la vista, sino que hay ejercicios específicos de ojos que ayudan a tener una visión más saludable. Los principales son:

  • Suyadhyana (mirar al sol). Se puede hacer de manera controlada durante 1 o 2 minutos.
  • Chandradhyana (mirar a la luna). Se puede hacer fijando la vista en la luna, por la noche, desde 1 o 2 minutos hasta 10 minutos.
  • Trataka (mirar un objeto). Se mira un objeto fijamente y ayuda a concentrar tanto la vista como la mente.
  • Parpadeo. Parpadear a un ritmo relajado y controlando la respiración ayuda a liberar tensión en los ojos.

Pero no todo son beneficios. Algunos movimientos del yoga ‘obligan’ al individuo que lo practica a situarse en posturas poco beneficiosas para unos ojos que padezcan glaucoma. Giros brutos y posturas boca abajo podrían ser fatales en este tipo de enfermedades, que ya solo ayudarían a aumentar la presión intraocular (PIO). Un estudio del Mt. Sinai Health Systems llevó a cabo un completo estudio en el que medían la presión intraocular en cada postura de yoga y llegaron a la conclusión de que había una serie de posturas que era mejor no practicar como la del perro boca abajo, de pie inclinado hacia adelante, la postura del arado o con las piernas arriba en la pared, ya que estas ayudarían a aumentar la presión intraocular en los ojos. El resto de posturas no sólo eran compatibles sino también beneficiosas dado que ayudaban a relajar los músculos de los ojos y a liberar tensión en la cabeza.

Así que ya sabéis. Si sois de los que practicáis yoga, debéis tener en cuenta las posibles enfermedades oculares que os puedan afectar y no dudéis en consultar a los expertos si tenéis alguna duda. Realizar deporte es bueno para nuestro salud, también para la de nuestros ojos simplemente hay que adecuar cada deporte a las necesidades y obstáculos que pueda tener cada uno.

NSMG
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