La hipermetropía infantil no corregida y los problemas de lectura

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De acuerdo con un estudio reciente, publicado en la revista Ophtalmology, dirigido por Marjean Taylor Kulp y Elise Ciner de la Universidad Estatal de Ohio, los niños con hipermetropía no corregida tienen un mayor riesgo de quedarse atrás en la alfabetización temprana, antes incluso de empezar la educación primaria (6-7 años).

La hipermetropía es un error refractivo que dificulta la visión nítida de los objetos situados en el plano cercano. Se produce cuando el ojo es demasiado estrecho o tiene una curvatura especial, que hace que los rayos de luz que entran a través de la pupila converjan detrás de la retina, en lugar de sobre la misma.

Aproximadamente el 75% de los bebés presentan este error refractivo en los primeros meses de vida. Pero, en la mayoría de los casos, la hipermetropía desaparece sola cuando el ojo infantil madura. Este problema visual puede pasar desapercibido en edades tempranas, sobre todo cuando es leve. En la mayoría de las ocasiones, se detecta cuando el niño aprende a leer y a escribir en el colegio (hacia los 6 años). Este nuevo estudio subraya la importancia de detectar y corregir problemas visuales incluso antes de los 6 años, para favorecer un buen rendimiento escolar.

La alfabetización: un proceso que empieza muy temprano

La investigación de Kulp y Ciner, revela que los niños con hipermetropía no corregida que están en la guardería o en educación infantil (3-5 años) presentan un rendimiento más bajo que los que tienen una visión normal. Además, según ellos, los niños que necesitan gafas de prescripción en esta etapa, y no las llevan, corren el riesgo de desarrollar problemas de lectura más adelante.

Muchos especialistas sostienen que la alfabetización es un proceso que da comienzo a edades muy tempranas. Tal y como han escrito los investigadores de Ohio, “La mayoría de los niños se exponen por primera vez a la alfabetización temprana en las aulas de educación infantil”. Cada vez más expertos sostienen que los niños que no leen con fluidez en tercero de educación primaria (con 8-9 años), no logran ponerse al día: Esta es la razón de que, en muchas escuelas, se esté interviniendo a edades cada vez más tempranas cuando los niños experimentan dificultades en la alfabetización.

Se estima que entre el 4 y el 14% de los niños en edad preescolar tienen una hipermetropía moderada, que a menudo no se diagnostica o no se trata. Tal y como ha explicado Kulp, existe una gran controversia en torno a este tema, porque algunos especialistas dicen que los niños son capaces de “superar” la hipermetropía sin necesidad de usar gafas. Sin embargo, otros piensan que es mejor prescribir gafas porque puede ayudar a mejorar la visión y, en consecuencia, sus habilidades educativas.

¿Cómo se ha realizado el estudio?

Los investigadores de Ohio llevaron a cabo exámenes visuales a casi 500 niños de edades comprendidas entre los 4 y los 5 años y los dividieron en dos grupos: aquellos que tenían hipermetropía moderada y aquellos que tenían visión normal. Todos ellos realizaron un test de alfabetización temprana. Los niños que tenían hipermetropía moderada no corregida tuvieron un rendimiento significativamente peor en los test que los que tenían visión normal. Su rendimiento estaba más afectado en la parte de la prueba en la que tenían que identificar letras y palabras escritas.

“Estas diferencias son significativas porque el aprendizaje formal para muchos niños empieza en los años preescolares. Además, otras investigaciones que exploran el efecto a largo plazo de los primeros déficits en alfabetización, han demostrado que esto se asocia con futuros problemas en el aprendizaje de la lectura y escritura, lo que hace que la detección temprana de estas dificultades sea fundamental”.

Estudios anteriores han vinculado la condición visual con la disminución de la capacidad de lectura, y la atención visual en los niños pequeños. Kulp y Ciner creen que los niños en edad preescolar pueden beneficiarse de las intervenciones educativas tempranas. Por ello, esperan poder realizar un estudio de seguimiento para comparar el rendimiento de niños pequeños con hipermetropía que tienen la visión corregida y sin corregir, para determinar así si las gafas de prescripción impiden a los niños de este grupo de edad quedarse atrás en las habilidades de lectura.

Aunque la mayoría de las veces los problemas para ver de cerca se manifiestan cuando el niño empieza a leer (hacia los 6 años), este estudio señala que la hipermetropía no corregida a edades incluso más tempranas, puede influir negativamente en la alfabetización.

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