Los bonobos también tienen la vista cansada a los cuarenta

Home / Salud visual / Los bonobos también tienen la vista cansada a los cuarenta

La vista cansada de los bonobos

Quitar parásitos a los congéneres es una actividad común entre los bonobos: les ayuda a fortalecer los lazos sociales que hay entre ellos y a mantenerse aseados. Pero es preciso tener muy buena vista para llevar a cabo esta labor. Según un estudio dirigido por Heungjin Ryu, un investigador del Departamento de Ecología y Comportamiento Social, del Instituto de Investigación Primate de la Universidad de Kyoto (Japón), los bonobos mayores necesitan sentarse más lejos del colega al que acicalan para poder ejercer esta función de forma eficiente. Sí: igual que los humanos, ellos también tienen presbicia.

  • También conocida como “vista cansada”, la presbicia es una dificultad visual asociada a la edad, que está causada por una pérdida de flexibilidad del cristalino; una lente natural del ojo que se abomba para permitir el enfoque de los objetos situados en el plano cercano. Así, la presbicia está relacionada con el paso de los años y no con haber leído mucho o haber pasado largas horas delante de una pantalla. El hecho de que los bonobos mayores de 40 años también experimenten este problema visual, no hace sino confirmarlo.

Para realizar su estudio Ryu y su equipo llevaron a cabo un seguimiento de 14 bonobos de entre 11 y 45 años de edad, recopilando datos sobre la distancia a la que se sentaban del congénere al que querían desparasitar. De acuerdo con sus conclusiones, la distancia de aseo aumentaba de forma exponencial con la edad: los 5 animales mayores de 40 años observados, necesitaron situarse a un espacio significativamente mayor que el que precisaron los que eran más jóvenes. Además, en el caso de uno de los bonobos, los investigadores pudieron comparar imágenes del animal tomadas en el momento del estudio con otras recogidas seis años antes, cuando tenía 35 años. Tal y como ha declarado Ryu en la revista Current Biology: “Descubrimos que los bonobos salvajes mostraban síntomas de mala visión de cerca alrededor de los 40 años. Este patrón visual de los bonobos es sorprendentemente similar al de los humanos”.

La presbicia: un problema social para los bonobos

Los resultados de Ryu y su equipo sugieren que “A pesar de que la longevidad de los humanos actuales es mucho mayor que la de los chimpancés y los bonobos, el envejecimiento de los ojos no varía mucho entre ellos”. Sin la flexibilidad del cristalino propia de la juventud, los músculos del ojo ya no son capaces de enfocar sin esfuerzo los objetos situados en un primer plano, por lo que el individuo necesita situarse a más distancia para percibirlos con claridad.

La presbicia no tiene por qué suponer un problema social para los humanos, ya que hay métodos para corregirla, siendo el más frecuente y eficaz las gafas con lentes progresivas. Sin embargo, en el caso de los chimpancés y los bonobos, esta dificultad visual sí puede resultar problemática. Los estudiosos explican que, en la sociedad de los bonobos, más pacífica que la de otros simios más agresivos, es posible que los individuos puedan vivir más tiempo con desventajas físicas cada vez mayores. Señalan, no obstante, que perder la claridad visual también podría hacer que se redujeran sus posibilidades de ser elegidos como compañeros de aseo, algo que podría tener serias implicaciones en la vida social de estos animales cuando envejecen.

La presbicia es un problema visual asociado a la edad, y no está condicionada por haber sometido con frecuencia a los ojos a un mayor estrés de enfoque. El hecho de que los bonobos, una especie de simios que comparte mucho ADN con los humanos, también presenten vista cansada a partir de los 40 años, lo confirma. Si quieres saber más sobre este tema, entra en Positive Varilux.

NSMG
NSMG
El blog de Essilor.
Últimas entradas