¿Existe la luz azul “buena” y la luz azul “mala”?

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Luz azul

¿Luz azul “buena” y “mala”? ¿Existen dos tipos de luz azul? ¿Conoces los efectos negativos de la luz azul mala para los ojos? Por lo general, la línea que se separa la luz azul buena de la mala se desdibuja por la cantidad de información que circula sobre ambas. ¿Qué luz azul es la que nos perjudica? En Essilor queremos ayudarte a cuidar de tus ojos de la mejor manera posible y, por eso, te contamos todo lo que necesitas saber sobre la luz azul, la buena y la mala, y las ventajas y peligros que comporta.

Qué es el espectro de luz visible

El espectro de luz visible está formado por los rayos de diferentes colores que nuestros ojos pueden percibir (por eso se le llama “visible”). Estos colores no son otros que los que conforman el arcoiris: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y violeta; los mismos en los que se descompone la luz blanca o luz solar cuando atraviesa un prisma.

El espectro de luz azul visible proviene de fuentes naturales, como el sol, y de fuentes artificiales, como las bombillas, las luces LED o las pantallas.

El hecho de que veamos un objeto de uno u otro color se debe a que, cuando todos esos rayos de color que contiene la luz visible inciden sobre ese objeto, algunos son absorbidos por su superficie (los que no vemos) y otros son reflejados por la misma (los que vemos). Un tomate, por ejemplo, refleja los rayos de color rojo y de color verde; como resultado, nuestros ojos perciben un fruto rojo con hojas verdes. Un objeto de color negro absorbe toda la luz y un objeto de color blanco la refleja toda. En este proceso, tanto los ojos como el cerebro tienen un papel fundamental porque es el primero quien procesa la información sobre cómo vemos los colores que recibe de los conos y bastones oculares.

Cada uno de los rayos que contiene la luz visible tiene una longitud de onda distinta. Así, la longitud de onda de los rayos rojos es la más larga y la de los rayos violetas es la más corta.

Nuestros ojos son capaces de percibir, de media, longitudes de onda de 390 a 750 nm. Aunque, está demostrado que algunas personas, pueden captar longitudes de onda desde 380 hasta 780 nm.

Existe una relación inversa entre la longitud de onda de los rayos de luz y la cantidad de energía que contienen.Los rayos de luz que tienen longitudes de onda más largas contienen menos energía, y aquellos con longitudes de onda cortas tienen más energía. En el extremo rojo del espectro de luz visible se sitúan longitudes de onda más largas y, por lo tanto, menos energía hasta los infrarrojos. Por el contrario, en el extremo azul del espectro se sitúan las longitudes de onda más cortas y más energía. Aquí se sitúan los rayos de luz azul-violeta o luz violeta.

Se considera que la luz azul compone, aproximadamente, el 25% de los rayos que conforman el espectro de luz azul visible. Dicha luz azul visible tiene varias tonalidades que van desde la luz azul-turquesa a la luz azul-violeta, que es la que tiene la onda más corta y, por tanto, la más perjudicial para los ojos. Los rayos ultra-violeta pertenecen al espectro de luz no visible y su longitud de onda es inferior que cualquiera de las del espectro visible; más corta incluso que la luz visible azul-violeta.

Espectro de luz

Tipos de luz azul

No todos los rayos de luz azul son perjudiciales para nuestra salud. La luz azul-turquesa está relacionada con los ciclos de sueño/vigilia, con la la correcta percepción de los colores y con una buena agudeza visual como parte de la luz visible. Sin embargo, la luz azul-morada o azul-violeta, cuya longitud de onda es más corta y, por tanto, tiene más energía, puede provocar fatiga y estrés visual además de la aparición precoz de la Degeneración Macular Asociada a la Edad, causa de un 32% de los casos de baja visión y del 15% de los casos de ceguera en España..

Las fuentes de luz artificial, como las pantallas de los móviles, emiten en la banda de longitudes de onda de luz azul más nocivas, por encima de cualquier fuente de luz natural. Aproximadamente, el 25% de la luz blanca que emiten las pantallas es en realidad es luz azul. Vivimos sobreexpuestos a pantallas, smartphones y tablets. Según un estudio llevado a cabo por la Fundación Telefónica, un usuario de smartphone puede mirar su teléfono móvil unas 150 veces al día. Fatiga ocular, ojo seco, picor, dolor de espalda y cuello, visión borrosa y alteración de los ritmos del sueño son algunos de los efectos nocivos de esta sobreexposición a la luz azul “mala”. Un conjunto de síntomas relacionados con el Síndrome Visual Informático.

Dispositivos eletrónicos

Claves de la luz azul-turquesa y la luz azul-violeta

La luz azul-turquesa o la luz azul “buena”. Los rayos de luz azul-turquesa presentan importantes beneficios para la salud. Contribuyen al buen funcionamiento del reloj biológico, que se ocupa de ajustar los ciclos de sueño-vigilia, de regular la temperatura corporal y que participa en el funcionamiento de los procesos cognitivos y de memoria. Las alteraciones en el reloj biológico aumentan el riesgo de padecer cambios de humor, desorientación, problemas gástricos y malestar general. Esta luz participa además en el reflejo de contracción de la pupila, que permite al ojo protegerse del exceso de luz.

La luz azul-violeta o la luz azul “mala”. Los rayos de luz azul-violeta son peligrosos para la salud ocular. La incidencia habitual de estos rayos sobre la retina, acelera la muerte de las células fotorreceptoras de la misma (conos y bastones), lo que, a largo plazo, deteriora la visión y favorece la aparición de patologías como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una enfermedad que puede desembocar en ceguera. En el centro de la retina se encuentra la mácula, un tejido sensible a la luz situado en el fondo del ojo. Las células que la componen no poseen capacidad de regeneración. Pasar demasiado tiempo delante de las pantallas acelera la desaparición de estas células hasta en un 93%.

Aunque la luz azul-violeta proviene del sol y de fuentes artificiales, estudios recientes demuestran que las pantallas de los dispositivos electrónicos (tablets, teléfonos móviles, ordenadores…) y las luces LED, emiten una mayor cantidad de esta luz.

Luz de ordenador

 

¿Cómo puedes protegerte de la luz azul “mala”?

Cada vez es más común vivir rodeados de luces LED, ordenadores, tablets, teléfonos móviles… Este entorno multipantalla aumenta la exposición de los ojos a la luz azul-violeta. Por eso, para prevenir posibles problemas visuales es conveniente seguir unas sencillas pautas:

  • Seguir una alimentación sana, rica en frutas y verduras, que aportan a la retina antioxidantes que la protegen de las emisiones nocivas de luz azul-violeta.
  • Practicar deporte habitualmente para permitir una suficiente oxigenación de los tejidos oculares
  • Proteger los ojos con lentes que los defiendan de la luz azul-violeta. En Essilor somos especialistas este tipo de lentes. Pregunta en tu óptica por la solución Eyezen, lentes diseñadas para la vida digital. Los estudios de Eyezen demuestran que el 90% de los usuarios sienten los ojos los menos cansados cuando llevan unas Eyezen y el 89% nota menos deslumbramientos y que mejora su visión de contraste.
  • Mantén una correcta postura delante del ordenador y las pantallas de tablets y smartphones respetando la distancia entre ojos y pantallas (el 95% de la población utiliza el móvil a una entre los 23 y los 43 cm de los ojos, una distancia que se considera “ultra próxima”).
  • Sigue la norma 20-20-20: aparta la mirada de la pantalla cada 20 minutos, durante 20 segundos, enfocando a una distancia de 20 pies (6 metros).
  • Parpadear voluntariamente(al fijar la atención en una pantalla se reduce inconscientemente el ritmo de parpadeo y, por tanto, aumenta la sensación de sequedad de ojos, ojos rojos, fatiga visual…) y mantener los ojos cerrados durante 20-30 segundos.

Ahora ya sabes por qué la luz azul es buena y mala, qué beneficios ofrece una para la salud y qué perjuicios tiene la otra si no cuidamos de forma correcta nuestros ojos.

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