¿Cómo funciona la memoria visual?

Home / Salud visual / ¿Cómo funciona la memoria visual?

 

Memoria visual

La memoria es la facultad del cerebro que permite procesar, reconocer, almacenar y evocar información que ya ha pasado. Gracias a ella podemos recordar ideas, sentimientos, sonidos y, también, imágenes. Es fundamental para que podamos desenvolvernos correctamente en la vida: resulta crucial en el aprendizaje, tanto de aquel que proviene del estudio como del que proviene de las experiencias, y en la socialización.

Existen diferentes formas de clasificar esta capacidad, lo más común es hacerlo en relación al tiempo o a los sentidos. Cuando se clasifica en relación al tiempo, hablamos de la memoria a largo plazo, aquella que se mantiene durante muchos años (recuerdos de niñez o fechas de cumpleaños); la memoria a corto plazo, la que se retiene durante poco tiempo (la lista de postres disponibles en la carta de un restaurante o los apuntes de un examen); y la memoria inmediata, la que permanece en el cerebro durante unos segundos (la que nos permite desenvolvernos en un entorno en el que estamos por primera vez). Cuando se clasifica en relación a los sentidos, hablamos de memoria gustativa, auditiva, táctil, olfativa y, por supuesto visual.

Sheldon Cooper

La memoria visual es aquella que permite percibir, codificar, almacenar y recuperar o evocar imágenes que hemos captado a través del sentido de la vista. Se trata de una memoria muy poderosa, que permite fijar recuerdos con facilidad en el cerebro. Gracias a ella somos capaces, por ejemplo, de recordar el rostro de una persona, un objeto, una situación, un entorno…

Hacer fotos es perjudicial para tu memoria visual

¿Somos adictos al selfie perfecto? ¿Vivimos bajo al presión de salir bien en las fotos y tener la foto perfecta para subir a instagram? ¿Y eso qué tiene que ver con nuestra memoria visual? Cada vez confiamos más en las fotografías para recordar un viaje perfecto, una escapada con amigos o un evento importante. Y eso tiene efectos negativos en la memoria. El efecto discapacitante es similar al efecto Google. Sacar fotos de cada instante (un estudio de la Universidad Stern de Nueva York demostró que haciendo fotos la diversión se magnifica) y compartirlas en redes nos lleva a olvidarnos de las experiencias que hemos capturado. Evangelos Niforatos, investigador de la Universidad de Lugano señala que “cuando las personas tratan a las cámaras como extensiones de su memoria orgánica, inconscientemente asumen que las fotos que les ayudarán a recordar ese momento en el futuro están archivadas, y se ahorran usar sus propios recursos neuronales”.

La selfitis existe. Según estudios, cada miembro de la generación millennial realiza en torno a 27.375 selfies en toda su vida. La selfitis es la obsesión enfermiza por autorretratarse con el teléfono móvil. A finales del año pasado, investigadores de la Universidad Nottingham Trent (Reino Unido) confirmaron la existencia de este comportamiento obsesivo y crearon una escala para medir su severidad.

¿Qué factores afectan a la memoria visual?

La memoria visual está muy condicionada por el descanso de la persona. El sueño juega un papel clave en los procesos de aprendizaje y memoria. Varios estudios demuestran que, cuando la persona duerme, en su cerebro se activan las áreas de aprendizaje que han sido utilizadas durante la vigilia previa. Algunos expertos sostienen que, durante el sueño REM (Rapid Eye Movement), se refuerzan los procesos de memoria. Así, las personas que no duermen suficiente, suelen tener problemas para recordar cosas.

La edad también afecta a la memoria visual, sobre todo a la relacionada con los recuerdos a corto plazo. La capacidad para percibir los espacios, también se deteriora con los años. Las personas que consumen alcohol, sobre todo si lo hacen de forma excesiva, también pueden presentar alteraciones funcionales que afectan a la memoria visual. Después de un accidente o una enfermedad que ha producido daños cerebrales, la persona puede experimentar “lagunas de memoria”, que le impiden acceder a ciertos recuerdos.

Además… De acuerdo con un estudio dirigido por el neurocientífico Zafaruddin Khan, de la Universidad de Yale, realizado en colaboración con Universidades de todo el mundo (entre ellas la Universidad de Málaga), el aumento de la producción de proteína RGS-14 puede favorecer los procesos de memoria fotográfica. El experimento, realizado sobre ratones, probó que los animales eran capaces de recordar objetos que habían visto hacía dos meses, cuando, por lo general, los animales no eran capaces de retener esta información más de 45 minutos. Según los autores del estudio, estimular la producción de RGS-14 en humanos puede mejorar las condiciones de pacientes de patologías neurológicas y mejorar la memoria en personas mayores.

Memoria fotográfica

¿Cómo almacena la información nuestro cerebro?

Las percepciones visuales pueden afectar a nuestra memoria. Basándose en la diferencia entre las cosas que recordamos porque las hemos visto (el conocimiento visual) y aquello que estamos viendo (la percepción visual), algunos expertos sostienen que el cerebro almacena de manera abstracta, como una lista de hechos, las características de objetos/personas/cosas separándola de la experiencia visual. Otros estudios previos establecen, sin embargo, que hay una conexión en el cerebro entre el conocimiento visual recordado y el procesamiento visual. El funcionamiento del cerebro sigue siendo un misterio para la ciencia.

¿Qué es la memoria fotográfica?

Cuando una persona tiene la capacidad de recordar con precisión imágenes o sonidos, se dice que tiene memoria fotográfica o “eidética”. En la mayoría de los casos, este tipo de memoria se mantiene a corto plazo; es raro que una persona tenga memoria fotográfica a largo plazo. Se dice que Napoleón, Roosevelt, Mozart y Tesla tenía una sorprendente memoria fotográfica.

La memoria eidética suele atribuirse a personajes literarios, cinematográficos o televisivos caracterizados por una gran inteligencia: es el caso de Lisbeth Salander, la protagonista de la trilogía Millenium, escrita por Stieg Larsson; de Raymond Babbitt, interpretado por Dustin Hoffman en la película Rain Man, o de Sheldon Cooper, científico de la serie ”The Big Bang Theory”. La memoria eidética es habitual en personas que padecen Síndrome de Asperger.

¿Cómo mejorar la memoria visual en los niños?

Entendemos la  memoria visual como la capacidad de recordar imágenes, palabras, frases u objetos con la memoria a corto plazo. Es decir, las imágenes se presentan en un periodo corto de tiempo (4 ó 5 segundos) para luego poder recordar dicha imagen, secuencia, palabra sin la presencia de esta. Como ya vimos esta memoria visual es base en los procesos de aprendizaje que se ven afectados por malas rutinas de sueño. La falta de memoria visual en los niños puede traer consecuencias en su desarrollo personal y académico. Los problemas en la memoria visual no están asociados con los problemas visuales. Es decir, los problemas visuales tienen relación con una carencia o dificultad en el órgano visual, mientras que la memoria visual se asocia a una función cerebral.

Las técnicas de aprendizaje gamificado son la respuesta para mejorar la memoria visual de los niños. Existen juegos 3D que afectan apositivamente a la memoria además de técnicas que van desde el tradicional juego de las 7 diferencias hasta la actividad de completar una imagen que sirven para ejercitar la memoria visual.

¿Alguna vez has puesto a prueba tu memoria visual? Trata de recordar con detalle algo que viste ayer, algo que viste la semana pasada, algo que viste hace un mes y hace un año. Ejercitar la memoria visual es clave para el desarrollo y aprendizaje de los más pequeños pero también para adultos. ¡Pon a trabajar tu cerebro!

NSMG
NSMG
El blog de Essilor.
Entradas Recomendadas