Mensajes subliminales: tú no los percibes, pero tu cerebro sí

Home / Salud visual / Mensajes subliminales: tú no los percibes, pero tu cerebro sí

Publicidad subliminal

De acuerdo con la RAE, la palabra subliminal se compone del prefijo sub- que significa “por debajo” y la palabra latina “limen”, que significa umbral. Los mensajes subliminales son aquellos que se encuentran por debajo del umbral de la consciencia. Debido a su debilidad o brevedad, estos estímulos no son percibidos conscientemente pero sí de manera subconsciente pudiendo, de alguna manera, influir en la conducta. Es el caso de una imagen que se emite brevemente (la décima parte de un segundo, por ejemplo), o de un mensaje “escondido” en una canción, inaudible para el consciente pero captado por el subconsciente.

Pero ¿realmente “funcionan” los mensajes subliminales?

El término “Publicidad subliminal” fue acuñado en 1957 por James Vicary, un investigador de mercado norteamericano que decidió introducir mensajes subliminales de una duración de 3 milésimas de segundo, en la proyección de la película Picnic, de Joshua Logan. Los mensajes, proyectados cada 5 segundos, contenían las palabras “Bebe Coca-Cola” y “Come Palomitas”. Tal y como afirmó, esta acción consiguió aumentar las ventas de la bebida en un 18,1% y de las palomitas en un 57,8%. Años después, se desafió a Vicary a repetir el experimento, pero cuando los resultados no fueron los esperados, el investigador admitió que se había inventado las cifras del primer experimento. Pese a que esta revelación parecía desmontar por completo la eficacia de los mensajes subliminales, este supuesto fenómeno ha seguido siendo objeto de estudio.

  • Un grupo de psicólogos de la Universidad de Utrech, dirigidos por Johan Karremans, Jasper Claus y Wolfgang Stroebe, repitió en 2006 el estudio realizado por Vicary en condiciones de laboratorio. Los resultados concluyeron que la publicidad subliminal sólo era eficaz con los productos que las personas conocían y que estaban más dispuestas a comprar.
  • Posteriormente, en el 2015, un periodista de la BBC llamado Phil Tinline volvió a realizar el experimento de Vicary emitiendo imágenes subliminales de Lipton Iced Tea. Los participantes del experimento recibieron al entrar una bolsa de patatas fritas para aumentar su sed. Para probar la eficacia con un grupo de control, la mitad de los asistentes a la proyección llevaron una venda en los ojos. A la salida, se les preguntó qué querían beber: Lipton Iced Tea o agua mineral. Los resultados obtenidos no resultaron en absoluto concluyentes. Además, pese a las patatas fritas, muchos de los participantes declararon no tener sed.

Mensajes subliminales

Sin embargo, pese a que no existe un vínculo claro entre publicidad subliminal y compra de productos, algunos experimentos demuestran que los estímulos dirigidos al subconsciente sí pueden afectar a nuestras capacidades y estado de ánimo.

  • En el año 1999, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard dirigidos por Jeffrey Hausdorff llevó a cabo una investigación en la que formaron parte personas de 63 a 85 años. Los participantes debían probar un juego de ordenador encaminado a medir sus destrezas físicas y mentales. Durante el juego, se proyectaban diferentes mensajes en la pantalla. Para la mitad de los participantes, esos mensajes eran adjetivos positivos como “inteligente”, “capaz” o “sabio”. Sin embargo, para la otra mitad esas palabras tenían un significado negativo; “senil”, “enfermo”, “dependiente”. De acuerdo con los resultados, las personas que habían recibido los mensajes subliminales positivos, demostraron tener mejores habilidades que los que habían recibido los mensajes negativos de forma subconsciente.
  • Años más tarde, en el 2007, la profesora Nilli Lavie de la Universidad de Londres, llevó a cabo un estudio en el que obtuvo resultados parecidos. En él, mostró a cincuenta participantes una serie de palabras en una pantalla de ordenador que aparecían durante una fracción de segundo, demasiado rápido para captarlas de manera consciente. Algunas de estas palabras eran positivas (alegría, flor, paz), otras eran negativas (agonía, asesinato y desesperación) y otras neutras (caldera, oreja, caja). Tras la emisión de cada palabra, se pedía a los participantes que dijera si se trataba de una palabra “neutra” o “emocional positiva” o “Emocional negativa”. Los datos obtenidos revelaron que los participantes acertaban más cuando se trataba de palabras “emocionales”, que cuando no. Según la autora de la investigación, esto puede ser debido a que los humanos hemos desarrollado la habilidad para recoger advertencias de manera fugaz como parte de nuestra evolución “Responder rápidamente a la información emocional tiene ventajas evolutivas. No podemos esperar a que nuestra conciencia capte suficientemente rápido todo lo que ocurre; si alguien corre hacia nosotros con un cuchillo o si vamos en coche bajo condiciones climáticas difíciles (de lluvia o niebla), nuestro subconsciente se percata antes del peligro que nuestra consciencia”.

¿Crees que te afectan los mensajes subliminales? ¿nos cuentas por qué?

NSMG
NSMG
El blog de Essilor.
Últimas entradas