Las estaciones influyen en cómo los ojos perciben los colores

Home / Salud visual / Las estaciones influyen en cómo los ojos perciben los colores

Los ojos y las estaciones

Científicos de la Universidad de York han arrojado nueva luz en el proceso humano de la percepción del color, revelando que vemos las cosas de diferente manera en invierno que en verano. Los investigadores examinaron cómo nuestra percepción del color cambia con las estaciones y, en particular, cómo nosotros procesamos el color que conocemos como “amarillo único”.

Un “amarillo único” para unirnos a todos

Los humanos identifican cuatro “colores únicos”: azul, verde, amarillo y rojo. El adjetivo “único” en este caso significa que, aparentemente, ese color no contiene mezclas de otros colores. El “amarillo único” es particularmente interesante para los científicos, ya que permanece estable en amplias poblaciones. Todo el mundo está de acuerdo con el aspecto del “amarillo único”, incluso teniendo en cuenta que los ojos de las personas son, a menudo, muy diferentes.

Los investigadores del departamento de psicología de la Universidad de York han querido averiguar por qué este color es tan estable y qué factores pueden hacer que cambie. De acuerdo con su hipótesis, la percepción del “amarillo único” puede no depender de la biología del ojo, sino de cómo se manifiesta el color en el mundo natural, dependiendo de las estaciones.

¿Cómo se ha realizado el trabajo? 

Lauren Welbourne, estudiante de doctorado y líder de la investigación, ha manifestado: “Lo que nosotros estamos estudiando es que, entre estaciones, nuestra visión se adapta a las circunstancias del entorno. Por eso, en verano, cuando hay un número mucho mayor de follaje, nuestro sistema visual tiene que contar con el hecho de que, de media, está mucho más expuesto al color verde. En York, típicamente, los inviernos son grises y suaves y los veranos son una explosión completa de verde. Nuestra visión compensa estos cambios y esto, sorprendentemente, cambia nuestra percepción sobre cómo debe aparecer el amarillo. Es un poco como cambiar el balance de tonos de nuestra televisión”.

Para llevar a cabo este estudio, el equipo de Welbourne contó con la participación de 67 hombres y mujeres, convocados en dos fechas, una en enero y otra en junio. Los participantes fueron situados en una habitación oscura, con la posibilidad de modular la luz y, además, se les pidió que ajustasen, hacia delante y hacia atrás, el dial de una máquina llamada colorímetro, hasta que tuvieran la impresión de haber alcanzado el punto en el que se encontraba el “amarillo único”, que no tenía ningún rastro de verde o rojo.

Los cambios naturales en el entorno afectan a nuestra percepción del color

Tal y como ha declarado Welbourne: “He tomado muchas medidas en este mismo escenario y en ambas temporadas, y encuentro un cambio en el promedio entre una y otra”. Según sus declaraciones, la investigación, publicada en Current Biology, ha arrojado nueva luz sobre el complejo funcionamiento del sistema visual.

Esta es la primera vez que se ha probado que los cambios naturales del entorno afectan a nuestra percepción del color. He de reconocer que para mí, como científico de la visión esto es fascinante, en tanto en cuanto nos está contando más sobre cómo funciona el trabajo visual. Aunque esta característica visual no es un desorden que se tenga que arreglar, sí que puede ser útil para la salud visual. Cuanto más aprendemos sobre el proceso de la visión y, más concretamente, sobre el proceso del color, mejor entendemos cómo vemos el mundo. Esto puede tener repercusiones a la hora de diagnosticar y tratar trastornos visuales”, afirma el autor del estudio.

Según Lauren, su trabajo proporciona un ejemplo de cómo los seres humanos se adaptan constantemente al ambiente. “Muchos lugares en el mundo tienen entornos muy cambiantes a lo largo del año (La India difiere mucho de la estación seca la estación de lluvias; el Ártico es muy diferente en invierno que en verano). Por lo tanto, este proceso es muy útil porque nos permite adaptarnos a estos enormes cambios estacionales del color ambiental y seguir viendo y discriminando entre los colores con precisión”, concluye Welbourne.

Ahora ya lo sabes: la percepción de los colores cambia de una estación a otra. Es posible hayas experimentado la sensación de ver las cosas diferentes en invierno que el verano: ¿Nos lo cuentas?

NSMG
NSMG
El blog de Essilor.
Entradas Recomendadas