Por qué nos mareamos en algunos transportes: una cuestión de vista

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Por qué nos mareamos

Cuando una persona se marea en un vehículo, durante un trayecto, se dice que sufre cinetosis o mareo cinético. Esta sensación de malestar suele presentarse de forma repentina y viene acompañada de sudores fríos, nauseas y, en algunos casos, vómitos.

¿Por qué aparece la cinetosis?

El mareo causado por el movimiento tiene que ver con la capacidad de “propiocepción”, que es la que se encarga de informar al cerebro de la posición y el movimiento de los músculos y del cuerpo en general. Esta capacidad ayuda a regular los movimientos, su rango y dirección; permite que se produzcan las reacciones corporales automáticas y el autoconocimiento de la relación o la posición que tiene el cuerpo en el espacio. En esta capacidad de propiocepción, muy relacionada con el vértigo y el equilibrio, se conforma a partir de información que llega desde el oído, el sistema osteomucular y los ojos. Te explicamos cómo.

    • Cuestión de oído. El oído tiene una función doble; por un lado participa en la audición y, por otro, en la sensación de equilibrio y posición del cuerpo. Para comprender mejor la cinetosis es necesario saber que el oído interno está compuesto por varias estructuras que contienen líquido, y que los movimientos de ese líquido son registrados por células. La información de movimiento captada por estas células es enviada al cerebro, que las interpreta determinando la posición de la persona, si se encuentra erguida o tumbada, por ejemplo y, también, si está o no en movimiento.
    • Cuestión de articulaciones, músculos y tendones (sistema osteomusclar). En el organismo existen receptores sensoriales o terminaciones nerviosas que dan información a la capacidad de propiocepción. Estos “sensores” de movimiento y situación están situados en músculos, articulaciones, tendones y en el aparato vestibular (en el oído interno). Dan información de la posición del cuerpo, su velocidad, sus movimientos. Gracias a ellos puedes saber que te estás moviendo, incluso si tienes los ojos tapados.
    • Cuestión de vista. Los ojos, como sabes, también envían al cerebro información sobre nuestra posición y movimiento. Esta es la razón de que, a través de imágenes, sobre todo si son en 3D, seas capaz de sentir que estás volando, moviéndote a gran velocidad o incluso cayendo, sin moverte un ápice del sitio. También es la razón de que sientas que el tren en que vas se pone en movimiento cuando ves que empieza a moverse el tren que está al lado del tuyo (que sigue parado).

La cinetosis aparece cuando hay una discrepancia entre la información que recibe el organismo a través de la vista, el oído y el sistema osteomuscular. Es decir, que lo que vemos no se corresponde con la sensación de aceleración que percibimos a través del oído ni con la quietud que experimentan nuestros huesos y músculos.

Los niños se marean más que los adultos porque sus sistema nervioso central es inmaduro. A partir de los 12 años, lo normal es que este malestar disminuya o desaparezca, aunque algunos adultos siguen experimentándolo.

¿Qué se puede hacer cuando la cinetosis aparece?

Es primordial reducir la incoherencia entre vista-oído y sistema osteomuscular. Para ello, es importante:

  • Mirar a la línea del horizonte. Concentrar la vista en un punto del horizonte hará que se reduzca la sensación visual de velocidad. Si, por el contrario, miras a los laterales, verás pasar objetos y paisajes muy rápido, lo que acrecentará la sensación de mareo.
  • Evitar fijar la vista un libro o en una pantalla. Si fijas tus ojos en un objeto estático mientras tu oído interno y los sensores osteomusclares de propiocepción captan que tu cuerpo se está moviendo, la sensación de descoordinación aumentará y el mareo empeorará.
  • Conducir con suavidad. Los frenazos y acelerones hacen que  a tu cerebro lleguen sensaciones de movimiento bruscas que favorecen el aturdimiento propio de la cinetosis.
  • Airear la cabina. Los ambientes cargados aumentan los síntomas de mareo. Siempre que sea posible, baja las ventanillas, aunque sea un poquito, para renovar el ambiente.
  • Hacer paradas frecuentes. En las paradas la persona que se siente mareada puede recuperarse de la incoherencia que siente su organismo.
  • Intentar pensar en otra cosa. La sugestión empeora la situación. Es mejor cambiar de tema y entretener a la persona con una conversación que capte su atención o con música.

Dato curioso: El conductor no se marea porque controla lo que está ocurriendo; porque su cerebro se prepara previamente para las curvas, el aumento y reducción de velocidad, etc.

¿Te mareas en el coche? ¿qué haces para evitarlo?

NSMG
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El blog de Essilor.
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