Problemas visuales como efectos secundarios de otras enfermedades

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Problemas visuales como efectos secundarios

La salud ocular y la salud general, construyen una calle de dos vías; los chequeos regulares de los ojos pueden ayudar a prevenir enfermedades en otras partes del cuerpo y viceversa. ¿Sabías que el ojo es el único órgano en el que se puede ver el sistema circulatorio trabajando en directo y en tiempo real?

Diabetes y retinopatía diabética

Las personas que padecen diabetes tienen altos los niveles de azúcar en sangre, algo que puede afectar a los vasos sanguíneos de la retina, causando retinopatía diabética. La retina es una fina película transparente que recubre el fondo del ojo y recibe las informaciones luminosas que entran a través de la pupila. En la retina se encuentran dos tipos de células fotorreceptoras: los conos, que registran la información sobre el color, y los bastones, que son sensibles a la luz y permiten la visión nocturna. Cuando los capilares que la irrigan se ven muy dañados, la visión se deteriora y puede volverse borrosa, poco nítida, presentar dificultades para ver bien de noche y perder áreas de visión. Esta patología también puede acelerar la aparición de cataratas debido al aumento de retención acuosa en el cristalino.

El riesgo de padecer esta patología visual aumenta cuando la persona:

  • Ha tenido diabetes durante mucho tiempo
  • No tiene bien controlados los niveles de glucosa en sangre
  • Padece hipertensión
  • Consume tabaco

La retinopatía diabética no manifiesta síntomas hasta que es demasiado tarde y ya hay daños visuales. Aproximadamente el 50% de las personas que padecen esta patología visual no están diagnosticadas. Los ópticos-optometristas pueden detectar retinopatías diabéticas asintomáticas, por eso es fundamental hacerse chequeos visuales periódicos cuando se padece diabetes.

Patologías asociada a la artritis reumatoide

La artritis es un trastorno que causa inflamación y desgaste en las articulaciones. Las personas que la padecen pueden presentar problemas visuales, algunos de los más frecuentes son sequedad ocular, uveítis y escleritis.:

  • Sequedad. A veces la artritis produce inflamación de las glándulas lagrimales, encargadas de mantener la humedad del ojo, lo que se traduce en una disminución de la calidad de lágrima, que se vuelve muy grasa y poco acuosa. Es decir, la persona tiene mucha lágrima pero no humecta el ojo lo suficiente. Este trastorno afecta aproximadamente al 10-15% de las personas con artritis reumatoide. Tener el ojo demasiado seco aumenta las probabilidades de padecer infecciones y daños en la córnea. Este problema suele tratarse con lágrimas artificiales.
  • Uveítis. La úvea es una capa vascular del ojo localizada bajo la esclerótica; comprende el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. La inflamación de la úvea o uveítis es una consecuencia grave de la artritis. Cuando no se trata a tiempo, la persona puede padecer daños permanentes en la vista. El especialista de la visión puede recomendar gotas de esteroides y medicamentos orales para combatirla.
  • Escleritis y episcleritis. La esclerótica es la parte blanca del ojo y la episclerótica la membrana delgada que la recubre, cuando se inflaman ocasionan escleritis y episcleritis. Son patologías dolorosas que deben tratarse cuanto antes y que aumentan el riesgo de padecer infecciones. Afectan aproximadamente a una de cada diez personas con artritis y suelen tratarse con antiinflamatorios y/o gotas de esteroides.
  • Queratitis. La queratitis o inflamación de la córnea que tienen más riesgo de sufrir las personas con artritis es la queratitis ulcerativa periférica, que consiste en la inflamación de la córnea que está más próxima al iris. Puede ocasionar pérdida de visión y visión borrosa. Suele tratarse con esteroides tópicos.
  • Glaucoma. Tiene lugar cuando la presión intraocular (PIO) supera los niveles normales, debido a un desequilibrio en el sistema de drenaje del ojo. Determinados medicamentos que combaten la artritis aumentan el riesgo de padecer glaucoma. Esta patología visual puede permanecer asintomática durante mucho tiempo, por lo que es fundamental realizarse exámenes visuales periódicos. El glaucoma se trata con gotas encaminadas a abrir el sistema de drenaje. También puede tratarse con cirugía, realizando una operación que comunica la parte anterior con la posterior del ojo para repartir la presión intraocular.
  • Cataratas. Con el paso de los años, el cristalino del ojo se vuelve opaco por diferentes motivos. La incidencia de los rayos UV es la principal causa pero, también favorece su aparición el consumo de esteroides, un medicamento comúnmente administrado a personas con artritis reumatoide. Cuando la catarata se presenta, es necesario recurrir a un tratamiento quirúrgico que consiste en reemplazar el cristalino opaco por uno artificial.

¿Te interesa saber más sobre cómo afecta la diabetes o la artritis a la visión? ¡Anímate y pregúntanos!

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