Proteger tus ojos al esquiar: ¿lo estás haciendo correctamente?

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Proteger los ojos al esquiar

La primera semana del año es, para muchos, sinónimo de diversión practicando deportes de montaña. Si eres aficionado del esquí o del snowboard, sabrás lo importante que es tener una visión nítida mientras practicas esta actividad deportiva. Sabrás también que el sol y las diferentes inclemencias del tiempo (niebla, nieve, granizo, viento…), pueden dificultarla en gran medida. Además, la velocidad que alcanzas tú o tus compañeros de pista, sumada a las irregularidades del terreno (desniveles, agujeros…) y las diferentes consistencias del mismo (nieve blanda, hielo, piedras…), no hace sino aumentar la importancia de ver con claridad en todo momento. Llevar unas gafas o una máscara apropiada puede marcar la diferencia entre un día perfecto o un día para olvidar, con una caída o un golpe como protagonistas. Con el fin de que tengas unos días de esquí estupendos, desde Essilor hemos elaborado los siguientes consejos visuales, que protegerán tus ojos en la nieve a corto y a largo plazo. ¡Tenlos en cuenta!

Protégete PERFECTAMENTE de los rayos UV. Es posible que hayas notado que la luz en la nieve es más intensa. La razón de esto es que se refleja sobre esta superficie blanca, produciendo deslumbramientos desde cualquier punto: la nieve puede reflejar hasta el 80% de la luz. Debes saber, además, que, con la altitud, la radiación ultravioleta (UV), nociva para los ojos, aumenta. Los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten en la Guía Práctica. Índice Solar Mundial que con cada 1.000 metros de incremento de la altitud, la intensidad de la radiación UV aumenta en un 10 a 12%. Te recordamos también que los rayos dañinos del sol son igual de peligrosos en invierno que en verano y que más del 90% de la radiación UV puede atravesar las nubes poco densas. La mejor manera que tienes de proteger correctamente tus ojos de los rayos solares en la montaña, es adquiriendo tu equipo en un establecimiento que te ofrezca todas las garantías, a ser posible una óptica. El óptico-optometrista es el profesional que mejor puede aconsejarte a la hora de comprarte unas gafas o una máscara de esquí.

Comprueba y renueva tu equipo con frecuencia. Con los golpes, los arañazos y, también, con el tiempo, tu equipo visual de esquí va perdiendo cualidades para protegerte del sol. Es aconsejable que lo renueves cada dos/tres temporadas o antes, si ha sufrido algún desperfecto. Si tienes dudas sobre su estado, llévalo a un establecimiento óptico para que el profesional determine si hay algún problema o si puedes seguir usándolo con tranquilidad.

Considera las inclemencias del tiempo. Es frecuente comprar una máscara o unas gafas de esquí pensando en los días de sol intenso en la nieve. Sin embargo, como bien sabes si eres un aficionado a los deportes de montaña, el clima puede cambiar de un momento a otro y conviene estar preparado para ello. En la actualidad existen gafas y máscaras de esquí con lentes intercambiables, que permiten adecuar tu visión a las diferentes inclemencias del tiempo. Pregunta por ellas en tu óptica de confianza.

Mejor pasarse de “profesional” que quedarse corto. Muchas personas no prestan la atención adecuada a las gafas de esquí, y utilizan para ir a la montaña las mismas que llevan para ir por la ciudad, o para la playa, por ejemplo. Es muy importante llevar un equipo visual adecuado durante la actividad de montaña, no sólo porque los rayos UV son especialmente peligrosos (tal y como te hemos explicado en el primer punto) sino, también, porque los deportes como el esquí o el snowboard requieren que las gafas o las máscaras se ajusten perfectamente al rostro, para no caerse ni moverse en ningún momento. Elige un equipo visual envolvente, que además de protegerte del sol y del viento por los lados, te ofrezca una mejor visión periférica. Asegúrate de que tiene un buen ajuste, que lleva una goma o una cinta, para que quede bien sujeto.

Presta atención a tus ojos después de un día de esquí. Si te lagrimean, están enrojecidos, hinchados o, te duelen, es posible que les hayas exigido demasiado o que no les hayas protegido de la manera adecuada. Permanece un rato (una media hora) con los ojos cerrados y en oscuridad total. Si los efectos no remiten, acude a una farmacia o a un centro de salud. Cada año se dan muchos casos de quemaduras corneales y hemorragias retinianas en esquiadores y alpinistas, provocadas estas últimas por la altitud y por la utilización de gafas de protección solar inadecuadas. Algunos investigadores han destacado incluso una incidencia de esta dolencia ocular hasta del 29% en escaladores en altitudes que van desde 3.500 hasta 8.000 metros.

Es fundamental proteger los ojos mientras practicas deportes de invierno, tu salud visual depende de ello. Tómatelo en serio.

 

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