La rinoconjuntivitis: la consulta más frecuente al alergólogo

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Médico manzana

De acuerdo con los datos de la tercera edición del estudio epidemiológico de referencia sobre las enfermedades alérgicas en España (Informe Alergológica 2015), 6 de cada 10 motivos de primera consulta al alergólogo son causados por rinoconjuntivitis. El segundo motivo de consulta es el asma (23,4%) y el tercero la hipersensibilidad a los medicamentos (17,7%).

¿Qué es la rinoconjuntivitis alérgica?

La rinoconjuntivitis alérgica es una patología causada por un alérgeno como puede ser el polen, el pelo de los animales, los ácaros del polvo o los hongos. Ocasiona molestias en la nariz y, también, en los ojos.

Cuando se tiene esta patología, las mucosas de la nariz se inflaman, produciendo rinorrea (exceso de mucosidad) y, también, estornudos, congestión y picor nasal. Cuando la persona presenta únicamente irritación nasal, se dice que tiene rinitis.

La rinoconjuntivitis, como su propio nombre indica, no sólo afecta a la nariz, también afecta a la conjuntiva. La conjuntiva es una capa serosa que recubre el globo ocular (conjuntiva bulbar) y, también, el interior de los párpados (conjuntiva palpebral). Cuando se irrita, se dice que la persona padece conjuntivitis. La conjuntivitis cursa frecuentemente con lagrimeo, picor, inflamación o sequedad ocular, sensación de arenilla, aumento de sensibilidad a la luz y secreción de mucosidad que puede cristalizar tras el sueño, formando legañas. Además de por un agente alérgeno, la irritación de la conjuntiva también puede estar producida por virus, bacterias o por una sustancia irritante como el cloro.

En la mayoría de las ocasiones, la conjuntivitis alérgica está causada por alérgenos de exterior (como pólenes y mohos). De acuerdo con algunos estudios sobre la alergia al polen, la conjuntivitis se encuentra relacionada con la rinitis alérgica en el 75% de los casos.

¿Tengo conjuntivitis alérgica o catarro común?

Dado que la rinoconjuntivitis alérgica y el catarro común comparten muchos síntomas, es frecuente confundirlos. Te enseñamos a diferenciarlos:

A diferencia de la rinoconjuntivitis alérgica, el catarro común está producido por una infección de la mucosa nasal y de la faringe que, por lo general, tienen un origen vírico.

El catarro común puede producir fiebre o febrícula y sus síntomas duran una semana aproximadamente. Sin embargo, la rinitis alérgica no suele producir fiebre y la intensidad de sus síntomas fluctúa durante el día.

Además, la secreción nasal propia del catarro común es espesa y de color amarillento o verdoso; mientras que la de la rinitis alérgica suele ser líquida, transparente y salir como un goteo.

¡No te frotes los ojos!

No importa qué haya producido la conjuntivitis, si es alérgica, irritativa, vírica o bacteriana, es importante no frotarse los ojos para combatir el picor que producen. Si tienes rinoconjuntivitis alérgica, al frotarte los ojos, no notarás alivio, sino todo lo contrario. Al hacerlo, estimulas la liberación de histamina, una sustancia que segrega el sistema inmunitario cuando el organismo entra en contacto con un alérgeno y que produce picor. Además, si tienes las manos sucias o alguna mota de polvo en el ojo, frotártelo aumenta el riesgo de arañazos en la córnea.

Así que ya lo sabes, si tienes rinoconjuntivitis, no te frotes los ojos, es mejor que los limpies con toallitas limpiadoras específicas para los ojos soluciones salinas estériles. Esta afección también puede tratarse con antiinflamatorios no esteroideos, corticoides tópicos, antihistamínicos y lágrimas artificiales o pomadas lubricantes específicas (cuando produce una sequedad excesiva en el ojo).

Si sientes molestias en los ojos y en la nariz, es posible que tengas rinoconjuntivitis alérgica. Trata de alejarte del agente que lo ha podido producir (polen, hongos, ácaros) y, sobre todo… ¡No te frotes los ojos!

 

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