¿Cómo tiene que ser un subrayado para ser eficaz?

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El poder del subrayado

¿Eres de los que no puede leer un texto importante sin un subrayador (bolígrago, lápiz, rotulador…) a mano? ¿Necesitas destacar ideas o palabras de un escrito para poder retenerlo? Reconócelo: ¡Si hasta subrayas los documentos en Word! No hace falta ser Sherlock Holmes para deducir que llevas a tus espaldas varios años de estudio, quizá una carrera y un máster, y SABES, positivamente, que subrayar te ayuda a retener información. Es muy posible que hayas desarrollado una técnica propia, que atribuyas un color a los titulares, otro a las ideas principales y otro a los conceptos que más te cuestan, por ejemplo. Nos parece perfecto: eso significa que ya has establecido unas normas personales para maximizar tu memoria visual. No obstante, los siguientes datos te ayudaran a depurar tu técnica y, quizá, a hacerla más eficaz. Toma nota:

¿Cuál es el mejor color para subrayar? El color que mejor memoriza el cerebro es el rojo y, por eso, debería estar entre tus imprescindibles. Es el color de la sangre y, por eso, despierta en nuestro cerebro una alerta muy intensa. Para que sea verdaderamente eficaz, te recomendamos que lo uses sólo para destacar algunas palabras claves del texto, de otro modo, perderá fuerza.

¿Y si pudieras elegir un segundo color? Decántate por el azul, sin duda. Después del rojo, es la tonalidad que mejor retiene cerebro. Para que mantenga toda su eficacia, es preferible que el texto a subrayar sea de color negro. Igual que el color rojo, el azul debe usarse en pequeñas dosis, para destacar algunas frases importantes, por ejemplo.

¿Y qué pasa con el amarillo? El subrayador amarillo es tan llamativo como el rojo pero resulta menos recomendable, ya que, en sus versiones más brillantes, puede ser demasiado estimulante, cansando la vista y afectando a tus nervios. Nuestro consejo es que lo reserves para destacar aquello que no comprendes (o que te cuesta retener) y que lo uses en muy contadas ocasiones.

Menos es más. Es posible que te guste emplear varios colores para subrayar un texto. Pero, si te pasas, en lugar de seleccionar la información, estarás añadiendo al cerebro demasiados datos nuevos, haciendo que se pierda en detalles accesorios y olvidando el contenido, que es lo que quieres memorizar.

El tamaño del trazo es importante. Puedes usar subrayadores finos y gruesos pero reserva los últimos para cuando ya hayas leído el texto completo un par de veces, en el momento en el que quieras destacar aquello que te parezca más importante o aquello que te cuesta más retener. Si buscas un máximo de eficacia, reserva el subrayador grueso en color rojo (o naranja o rosa), para dar a tus apuntes (y a tu memoria), el toque final. Los subrayados finos puedes usarlos desde la primera lectura del texto, para destacar frases completas.

Cómo destacar los apuntes

Un orden de colores. Es muy bueno que establezcas criterios propios a la hora de subrayar. Para recordar de un plumazo todo el tema, te sugerimos que uses colores claros (poco intensos), para destacar los titulares principales, el amarillo o el rosa para los subtítulos, el azul para las frases que definen conceptos y el rojo para las palabras claves. Te recomendamos, además, que destaques los nombres, las fechas y los números con el mismo color, el naranja, por ejemplo.

La letra: mejor sin “serif”. Los “serif” son esas barritas que, algunos tipos de letras, tienen en sus extremos. Estas rayitas exigen más tiempo para reconocer las palabras, favoreciendo la aparición de la fatiga ocular. Si tienes que estudiarte apuntes impresos y puedes elegir, decántate por las fuentes Arial y Verdana, por ejemplo, no tienen “serif” y, además, dejan más espacio entre letras, haciendo más fácil su lectura desde lejos.

¿Cómo sé si he subrayado bien? Si, después de haber subrayado un texto, eres capaz de recordar su orden evocando la secuencia de colores o recordando que hay tres o diez palabras rojas en una determinada página, entonces, puedes estar seguro de que has hecho un subrayado eficaz, que ha estimulado tu memoria visual. ¡Enhorabuena!

RECUERDA: En tu estuche para subrayar debes tener los colores rojo y azul como principales y otros dos secundarios, como el morado o el amarillo, por ejemplo. Es bueno que subrayes las frases importantes con color azul, con subrayador fino, y las palabras clave en color rojo, con subrayador grueso. Para los conceptos difíciles, usa el amarillo. Recuerda, además, que la clave para un buen subrayado es no abusar.

NSMG
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El blog de Essilor.
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