Nuevos tratamientos para la retinosis pigmentaria

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Retinosis pigmentaria

La retinosis pigmentaria, también conocida como retinitis pigmentosa, es el nombre genérico que hace referencia a una serie de enfermedades oculares crónicas de carácter degenerativo y, en muchas ocasiones, de origen genético, que pueden ocasionar baja visión (agudeza visual muy baja, entre un 40 y un 5%). Las personas que padecen retinosis pigmentaria presentan una degeneración progresiva de los bastones, células fotorreceptoras de la retina, cuya función es enviar información al cerebro sobre la intensidad de la luz y los niveles de contraste. Por último, es necesario recordar que la mayoría de las enfermedades relacionadas con problemas en la retina aparecen no suelen manifestarse antes de los 60 años y que la retinosis pigmentaria es una patología minoritaria, es decir, que tiene poca prevalencia en la población.

¿Se puede prevenir?

No existen estudios concluyentes que indiquen una forma eficaz de prevenir la aparición de esta enfermedad en personas que tienen esta tendencia genética. Aunque parece que los antioxidantes y el uso de gafas de sol puede ayudar a conseguirlo.

Antioxidantes. Los expertos sostienen que el consumo (moderado y controlado, ya que grandes cantidades puede ser tóxico), de un antioxidante llamado Vitamina A Palmitato, puede retrasar la progresión de retinosis pigmentaria. La vitamina A forma compuestos llamados carotenoides y retinoides. Los primeros llegan al organismo a través del consumo de vegetales, y el cuerpo los procesa para convertirlos en retinol. El organismo también puede recibir retinol directamente (sin tener que procesarlo), a través de fuentes animales. La Vitamina A palmitato es un retinol de origen animal o sintético, con un alto poder antioxidante, que ayuda a paliar los efectos en la piel de los rayos UVA y, según recientes investigaciones, también contribuye a frenar los procesos degenerativos que algunas patologías, como la retinosis pigmentaria, producen en la retina.

Gafas de sol. La vitamina A Palmitato ayuda a frenar los efectos de la retinosis pigmentaria de forma química (originando reacciones en el organismo a nivel celular). Las gafas de sol también combaten los dañinos ratos del astro rey, pero lo hacen de una forma física: interponiendo un cuerpo (una lente solar) que filtra las emisiones perjudiciales del sol, impidiendo que alcancen a la retina. Todos debemos salir con gafas de sol al exterior, también en los días nublados. Pero aquellos que tienen en su familia antecedentes de enfermedades de la retina, deben hacerlo aún con más motivo.

¿Se puede curar? 

Por el momento, no es posible curar la retinosis pigmentaria. Sin embargo, en los últimos años se han realizado prometedores descubrimientos en terapia genética y control de apoptosis, que pretenden combatir la ceguera producida por esta causa.

Terapia génica. Cuando la enfermedad empieza a dar la cara y es necesario atajarla lo antes posible, la terapia génica se perfila como una importante vía de tratamiento. La terapia génica es aquella que trata de combatir las patologías de origen genético. En el caso de la retinosis pigmentaria, consiste en la identificación e inserción de genes sanos en la retina. Una investigación realizada en España, dirigida por Juan Carlos Izpisuaprofesor del Laboratorio de Expresión Génica del Instituto Salk de EE UU y catedrático extraordinario de Biología del Desarrollo de la UCAM, ha conseguido corregir el ADN de células enfermas de la retina, aplicando una técnica para enfermedades raras que consiste en cortar el gen enfermo mediante ingeniería genética y colocar otro sano en su lugar. Esta técnica se aplica por primera vez sobre células, propias de órganos y tejidos adultos, es decir, que no se dividen.

Control de la apoptosis. Se llama apoptosis a la “muerte celular programada” por el propio organismo, con el objetivo de controlar su desarrollo y crecimiento. Puede desencadenarse de manera fisiológica, debido a señales celulares controladas genéticamente. Gracias a la apoptosis el organismo puede destruir células dañadas, evitando patologías como el cáncer, que se ocasiona por una replicación indiscriminada de células dañadas. Estudios recientes realizados sobre animales prueban que es posible inhibir el proceso de apoptosis en la retina, consiguiendo así recuperar la función visual de las células que no han muerto.

En pocos años se han abierto esperanzadoras vías de investigación destinadas a controlar el avance de la retinosis pigmentaria. Los avances en el control de la apoptosis y las terapias génicas auguran importantes mejoras en la calidad de vida y visión en aquellas personas que padecen retinosis pigmentaria.

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El blog de Essilor.
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