La vuelta al cole y el dolor de cabeza

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Dolor de cabeza

Una investigación estadounidense confirma que el dolor de cabeza se hace más frecuente en otoño, coincidiendo con la vuelta al cole. El estudio, llevado a cabo por científicos del Nationwide Children’s Hospital de Columbus, Ohio, sostiene que permanecer periodos prolongados delante de las pantallas es uno de los desencadenantes de este problema… pero hay más cuestiones que pueden desencadenar en cefaleas infantiles.

La vuelta al cole  es un dolor de cabeza para muchos niños, en el sentido literal de la palabra. Aunque es cierto que, algunas veces, los pequeños se quejan de esta molestia con la intención de recuperar las vacaciones y evitar las clases, las cefaleas en la infancia nunca deben pasarse por alto.

Con el objetivo de averiguar si hay un nexo de unión entre los dolores de cabeza en niños y adolescentes y la vuelta al cole, la neuróloga Ann Pakalnis, del Nationwide Children’s Hospital y su equipo, han revisado 1.300 visitas a urgencias realizadas entre 2010 a 2014 en dicho centro. Según sus conclusiones, cuando las visitas se agrupan por estaciones en el periodo otoñal se registra un aumento de dolores de cabeza en niños de 5 a 18 años. Tal y como declara la autora del estudio, profesora de clínica pediátrica y neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Ohio: “En el caso de los chicos, hemos visto muchos dolores de cabeza en niños de cinco a nueve años. Estas molestias tienden a mejorar en la adolescencia. En lo que respecta a las chicas, a menudo las migrañas hacen su aparición en la pubertad y, desafortunadamente, suelen mantenerse en la edad adulta”.

De acuerdo con sus datos, los dos tipos de dolores de cabeza observados con más frecuencia por los médicos son las cefaleas tensionales y las migrañas. Las migrañas son poco frecuentes en los niños pero, los que las padecen, experimentan un gran dolor por su causa. Las migrañas están generalmente asociadas con náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz, el sonido y el olor. Las cefaleas tensionales, sin embargo, se manifiestan como una presión alrededor de la cabeza, que no impide a los niños continuar con su día normal a pesar de la incomodidad.

¿Cuáles son las causas de este aumento del dolor de cabeza?

De acuerdo con el equipo de Pakalnis el aumento de los dolores de cabeza del otoño puede atribuirse a una serie de factores:

  • Estrés académico
  • Nuevas rutinas
  • Actividades extraescolares
  • Falta de sueño
  • Peor alimentación (incluye saltarse comidas)
  • Mala hidratación
  • Exceso de cafeína
  • Falta de ejercicio
  • Tiempo prolongado delante de una pantalla

Estos resultados apoyan investigaciones previas de Pakalnis, confirmando que el estilo de vida influye en la aparición de los dolores de cabeza y migrañas y, también, que minimizar el estrés puede ayudar a disminuir el dolor de las migrañas y su frecuencia.

Según las conclusiones de Howard Jacobs, médico especialista en dolor de cabeza en Nationwide Children’s y profesor clínico asociado de pediatría en la Universidad Estatal de Ohio: “Si un móvil no se conecta adecuadamente, no carga y no funciona bien. Del mismo modo, si el cerebro no se conecta al suministro de energía, éste no funciona bien y causa dolores de cabeza”.

¿Cómo se puede prevenir el dolor de cabeza?

Jacobs sostiene que la mayoría de los dolores de cabeza se pueden prevenir haciendo cinco comidas al día, durmiendo lo suficiente durante la noche (sin hacer siesta durante el día), bebiendo suficientes líquidos, y tratando de eliminar tensiones diarias en el niño.  Además, es fundamental el ejercicio físico, bien con un deporte de forma rutinaria o con salidas en las que el niño pueda correr, andar, montar en bicicleta… Dentro del día a día de los más peques también hay que reservar tiempo para jugar –mucho mejor al aire libre- e ir al parque o al monte. Los horarios de muchas familias hacen que se sobrecargue a los niños desde muy corta edad con actividades extraescolares que les impide tener momentos de calma y tranquilidad, sin nada programado. En estos casos hay que aprovechar los fines de semana o aquellas jornadas en las que los padres no trabajen para pensar en actividades en la naturaleza. La luz solar es fundamental para el desarrollo de los ojos. Sin embargo, si la exposición es en las horas centrales del día o en época estival debe hacerse con las gafas de sol adecuadas.

Los medicamentos para el dolor como el paracetamol o el ibuprofeno son útiles, pero pueden empeorar las molestias si se toman a menudo. Los padres deben trabajar con el médico de su hijo para ayudarle a gestionar y prevenir los dolores de cabeza. “Un dolor de cabeza intenso y repentino o un cambio en la sensación que puede calificarse de “nueva” o “peor”, debería ser evaluada. Si los dolores de cabeza están interfiriendo con la rutina normal de un niño, es hora de estudiarlos y de instaurar una terapia encaminada a devolver la normalidad a la vida del niño”, afirma el experto.

Cuestiones a tener en cuenta en las cefaleas infantiles

Otras cuestiones que debemos tener en cuenta relacionadas con el inicio de curso y posibles dolores de cabeza son:

  • Iluminación de la zona de estudio: la habitación donde el niño estudie o lea debe contar con una iluminación adecuada. Mejor disponer de luz natural y la artificial con luces frías. No limitarse a encender sólo el flexo o lámpara de mesa sino también la del techo.
  • Educación en salud visual: a medida que el niño crece hay que introducirle nuevos conceptos para que él mismo sea capaz de detectar posibles anomalías y que informe de ello, como problemas para leer las letras de la pizarra, para enfocar en la pantalla del ordenador, dolor de cabeza al hacer los deberes, picor de ojos…
  • Realizar revisiones periódicas: al menos una vez al año debe llevarse a los peques a una revisión oftalmológica.

Y en lo que respecta a las pantallas… El uso excesivo de dispositivos digitales daña la vista de los niños pudiendo llegar a provocar visión borrosa, visión doble, ojos enrrojecidos, cansancio, dolores de cabeza o miopía. Por eso es importante que los menores de 2-3 años no utilicen ninguna pantalla y que, a partir de esa edad, el uso máximo sea de una hora al día. Algunas molestias como cefaleas y/o cuello o picor de ojos pueden deberse al Síndrome Visual Informático.

Cuando aparecen estos síntomas es recomendable:

  • Limitar el tiempo de exposición ante una pantalla.
  • Realizar una revisión visual para que un especialista determine la necesidad de poner gafas o cambiar la graduación.
  • Usar lentes Crizal Prevencia Kids UV para proteger sus ojos.

Las lentes Crizal Prevencia Kids UV protegen los ojos de tu hijo contra los rayos UV y, además, impiden el paso del 20% de la luz azul-violeta nociva proveniente de las pantallas. Son hasta 12 veces más resistentes a roturas que una lente estándar, lo que le permite jugar o hacer deporte sin miedo a que se le rompan. Son prácticamente invulnerables a los arañazos, huellas, agua y polvo; proporcionándole la claridad de visión que se merece.

¿A tu hijo le duele la cabeza? ¿Crees que fuerza demasiado la vista? ¿Es la vuelta al cole o la preeminencia de las pantallas la causa que se esconde detrás de este hecho?  

NSMG
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El blog de Essilor.
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